Preguntas frecuentes

¿Un TCA es una enfermedad?
Sí, los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) son enfermedades mentales.
Como con cualquier otra enfermedad, un diagnóstico y tratamiento adecuado aplicado lo más tempranamente posible garantiza más efectividad que si se deja pasar. La implicación de las familias y de los propios enfermos/as es muy importante.
¿Serán caprichos o problemas de adolescencia?
No son cosas sólo de la adolescencia y cometemos el error al pensar que la situación revertirá con el tiempo, que es pasajera.
¿Debemos seguirles la corriente?
No. «Su interés por la imagen parece común entre las chicas/os de su edad ¿porqué no complacerles preparándole comida especial? ¿Qué tiene de malo?» Aquí cometemos el error de retroalimentar el TCA. Debemos recordar que la dieta es, además de una señal de alarma, la puerta de entrada a la enfermedad.
¿Por qué se producen los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA)?
No se conocen las causas de estas enfermedades pero sí que se conocen los factores predisponentes y desencadenantes (el grupo de iguales, miedo a crecer, la familia, los medios de comunicación, acontecimientos vitales, la moda, la industria dietética) que influyen notablemente en la aparición de éstos trastornos que unidos a situaciones estresantes o que suponen dificultad para el individuo pueden dar lugar a un Tratorno de la Conducta Alimentaria (TCA). Por lo tanto son trastornos multicausales en los que influyen factores genéticos, biológicos, psicológicos y socio culturales ocupando estos últimos un lugar destacado.

Los factores de predisposición pueden ser muy variados:

  • Un episodio puntual traumático en la vida, o que de manera continua cause estrés o dolor emocional.
  • Percepción de carencia de afectos.
  • Rupturas dolorosas de relaciones importantes como padre, madre, amigos, pareja. Rechazo.
  • Sensibilidad a dinámicas familiares disfuncionales.
  • Infravaloración de sus sentimientos y pensamientos de parte de sí mismos/as y de terceros.
  • Desordenes bioquímicos y orgánicos.
  • Características propias de personalidad tales como: perfeccionismo, obsesividad, compulsividad, baja autoestima e hipersensibilidad.
¿Tiene mi hijo/a un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA)?
Observe las conductas de su hijo/a, sus actitudes frente a la comida, identifique los síntomas de la enfermedad pero recuerde que no tiene porque cumplirlos todos, y en caso afirmativo busque ayuda. Lo explicamos más a fondo en este enlace.
¿Tiene tratamiento?
Por supuesto. Existen unidades hospitalarias especializadas en el tratamiento de estas enfermedades.
Pregúntele a su médico de cabecera y a las asociaciones como la nuestra. Le informaremos de todos los pasos a seguir.
¿Cuáles son los indicadores físicos y psicológicos de la recuperación de un desorden alimenticio?
Nos damos cuenta de la recuperación de una persona cuando:

  • Tenga hábitos de comida equilibrados y variados.
  • Realice ejercicio físico regular y moderado.
  • Menstruación normal y digestión normal.
  • Capacidad de reconocer niveles normales de hambre y saciedad.
  • Ausencia de miedo, ansiedad y pensamientos obsesivos o compulsivos sobre el peso y la comida.
  • Capacidad de comer normalmente en eventos sociales y al estar totalmente solo.